Doctor Fassman Tras la escena musical alternativa

31ene/100

ATP Festival 10 Years Crónica del domingo

A continuación la crónica de la última y más brillante jornada del festival ATP 10 Years, realizado durante el pasado diciembre en Minehead, UK:

Todd TrainerVer tantas camisetas con el logo de Wipers desde primera hora de la mañana circulando por Butlins sólo podía ser una buena señal. Y es que la jornada comenzó por todo lo alto, a eso de las 13:30 Shellac, el trío calavera de Chicago, ya estaba sobre el escenario del Centre Stage para ofrecernos un concierto matinal en clave navideña (!!!). Y lo de navideño vino porque no se les pasó por la cabeza otra cosa que abrir con una desestructurada combinación de The End of The Radio con The Little Drummer Boy (para que nos entendamos, El Tamborilero), con Tod Trainer recorriendo toda la pista – repletísima de público para las horas que eran -  y el foso gustándose con su tambor y su baqueta. El concierto en general fue ligeramente inferior en cuanto a coordinación e intensidad al del sábado. Ellos lo atribuyeron a sus vecinos de bungalow que no les dejaron dormir en toda la noche, vete tú a saber quién no dejó dormir a quién. Si alguna cosa se le puede tachar a las dos actuaciones de Shellac del fin de semana es que, además de prácticamente calcar el setlist entre una actuación y otra, no dejaron caer ninguna versión. No hay que olvidar que ellos eran en parte los protagonistas principales del festival, siendo el grupo que más veces ha tocado en eventos programados por All Tomorrows Parties y personalmente eché en falta algún guiño a la audiencia a parte de las ya clásicas ruedas de preguntas entre tema y tema.

Josh T PearsonDespués de Shellac, aparece sobre el Centre uno de los artistas que más ganas tenía de ver, el tejano Josh T. Pearson. Acompañado por el batería de Lift to Experience, ofrecerá una media hora de rock guitarrero denso en la línea de su antigua banda, dejando de lado los sets acústicos que había venido dando en los últimos años. La mayoría de los que estábamos por allí nos quedamos con ganas de más.

El cartel del Centre Stage era inmejorable, mejor no moverse de primera fila ni para ir a mear. Después del barbudo Josh vendrán Deerhoof. Los de San Francisco son la banda que no dudaría en traer para celebrar un cumpleaños, y sin duda refrendaron mi idea. Concierto especial, repleto de covers (All Tomorrows Parties de la Velvet Underground incluído), cambios constantes de instrumentos: Pudimos ver a Greg Saunier a la guitarra y tomando la voz cantante mientras Satomi pillaba los mandos de la batería. Si cualquier concierto de Deerhoof es una fiesta, éste superó a todos. Ellos supieron ofrecer lo que, a excepción de Breeders, muchos esperábamos de un festival ideado para homenajear el décimo aniversario de los eventos ATP. Por emotividad, buen rollo y diversión seguramente fue el mejor bolo de todo el fin de semana…

… Aunque si nos guiamos por otros parámetros, los de la velocidad, la potencia y la mala leche, seguramente el concierto que sigue, el de los Mudhoney, sería el número uno del festival. Abriendo con un Mark Arm despojado de su Gibson ST y gustándose ante las cámaras al más puro estilo Iggy Pop, los de Seattle empezaron el concierto de manera contundente.  Pero menudo giro tomó la actuación cuando Mark cogió la guitarra y empezaron con la tormenta de clásicos de sus dos primeros LPs. Golpeando donde más duele, allí donde el rock’n roll enraíza directamente con las bases fundamentales del grunge y con el público coreando sus mantras tapizados en franela: “keep it outta my face, keep it outta my face, keep it outta my face…”.  Los 75 minutos de actuación pasaron como un suspiro. Cualquiera diría que los señores que estaban sobre el escenario coquetean con la cincuentena cuando le pasan la mano por la cara en energía y descaro a muchos veinteañeros.

Satomi (Deerhoof)Después de casi 6 horas sin salir del Centre Stage aprovechamos para cenar mientras tocan dos bandas que, por diferentes motivos no cuentan con mi interés. Unos, The Mars Volta, cuya propuesta siempre se me ha atragantado y los segundos: Sunn O))), que tras verlos un par de veces poco o nada tienen ya que ofrecerme. Hagan lo que hagan, ya sea un DLB del Monolith and Dimensions, de las Grimmrobe Sessions o de Pet Sounds, todo me acaba sonando igual. Me cansé de subir al tren de la bruja.

Tras un excelente dosis de rock con toques de psicodelia de Sleepy Sun y una actuación casi sonrojante de los desconocidos Tall Firs (puro relleno festivalero), llega el momento de cerrar el festival con el concierto de Polvo. En una jornada eminentemente guitarril, Ash Bowie y Dave Brylawski consiguieron hacerse un hueco en el hall of fame a base de su virtuoso dominio de las seis cuerdas. Mucho menos noise de lo que me esperaba, tirando poco de material clásico y bastante de su último LP, ofrecieron una fantástica exhibición rockera que nos condujo hacía los bungalows con un gran recuerdo y una sonrisa dibujada en la cara (a pesar de la rasca que hace en Minehead en las madrugadas de diciembre).

Al día siguiente nos encontramos con Mudhoney en el aeropuerto de Bristol – nadie diría que son una banda de rock cuando los ves vestidos de calle – partiendo hacía Estados Unidos. Espero que durante este 2010 vuelvan por Europa y se dejen caer por nuestro país, porque ellos, junto con Deerhoof y Afrirampo ofrecieron los mejores momentos del festival.

VN:F [1.9.7_1111]
Rating: 0 (from 0 votes)
28ene/100

ATP Festival 10 Years Crónica del sábado

A continuación la crónica de la segunda jornada del festival ATP 10 Years, realizado durante el pasado diciembre en Minehead, UK:

AfrirampoLa jornada del sábado comenzó a lo grande en el escenario Pavillion con el concierto del esperado dúo japonés Afrirampo. Las dos jóvenes integrantes, Pika y Oni, salen al escenario cerveza en mano y ataviadas con unos disfraces más acordes con los Carnavales de Cádiz que con una gélida sobremesa en el litoral británico. Pero ya sólo con su presentación, en un más que rudimentario inglés, y cuatro monerías más fueron capaces de meterse a todo el público en el bolsillo. Puesta en escena cañera, alternando entre el garageo, el noise y diálogos musicalizados a la japonesa que tan hilarantes, por lo infantil, nos resultan a nosotros los occidentales. Los horarios no fueron justos con las Afrirampo, que seguramente hubiesen sido el concierto del festival si se hubiese realizado más avanzada la tarde. El cariz lúdico-festivo de la actuación bien exigía un par o tres de pintas de cerveza en el cuerpo y  el estado de sobriedad se encargó de hacer destacar los defectos de una propuesta musical no muy sólida y con frecuentes altibajos durante los 60 minutos de actuación.

ShellacTras la actuación de Afrirampo nos dirigimos hacia el Centre Stage para ver el primer concierto del fin de semana a cargo de Shellac. Había muchas ganas de ver a Shellac en su hábitat natural, la sala de conciertos, tras verlos a cielo abierto o en auditorio en el festival Primavera Sound. Y cumplieron, vaya si cumplieron. A pesar de recurrir al setlist habitual, donde no faltaron “My black ass”, “Crow”, “The End of the Radio”, “Steady as she goes”, “Squirrel song” o una particularmente brillante e intensa “A minute”. Es una delicia ver a tres músicos tocando conjuntamente con un grado de compenetración y equilibrio de personalidades tan sólido. Trainer, icónico, con un gesto, un baquetazo o una mirada puede infudir cualquier tipo de sentimiento en el público. Weston, el líder en la sombra, controlando todo lo que sucede en el escenario tras las cuatro cuerdas de su Travis TB2000. Y el último vértice del triángulo, Albini, tan locuaz como perfeccionista, siempre dispuesto a dar la estocada en cualquier tema o rueda de preguntas. Como anécdota,  uno de los asistentes al ATP envió un email a Steve Albini unas semanas antes del festival preguntándole si la banda podría traerle un Whiskey de Chicago - Jeppson's Malort – imposible de encontrar en Europa. Sólo hay que echarle un ojo a la imagen adjunta para ver que la banda cumplió con el encargo. Eso sí, Steve Albini dijo que era el peor destilado que se podía encontrar en todos los Estados Unidos con diferencia.

Después del subidón que siempre supone ver a Shellac, pusimos otra vez rumbo hacia el escenario grande para ver uno de los grupos que más ganas tenía de ver, Battles. Y lo que en un principio y ateniéndose a criterios personales debía haber sido uno de los conciertos de festival supuso una gran decepción, tal vez la más grande de todo el fin de semana. Los nuevos temas no hay por donde cogerlos, tirando de loops pregrabados realmente toscos y poco trabajados. Ni los grandes hits del Mirrored consiguieron sacarme de la decepción. Por otro lado, cuando vinieron al Primavera Sound el año 2007 gocé bastante del concierto bailando y dejándome llevar por la música, sin prestar mucha atención al escenario, por lo que no me percaté de la profunda rabia que produce el cantante. Cuando faltaban un par de temas para acabar el concierto abandonamos el escenario hastíados y realmente decepcionados.

Tras la cena, optamos por volver al escenario grande a ver a The Breeders, una banda en la que no estoy muy ducho pero que ya la presencia de las gemelas Deal ya justifica la asistencia. Ración de 90s a mansalva y un setlist intuyo que especial por los comentarios de Kim Deal entre temas y a su vez la reacción eufórica del público. Una vez finalizado el concierto, la banda tuvo el detalle de homenajear a la organización de ATP con un enorme pastel con la forma de la carpa de Butlins que Barry Hogan, Deborah Kee Higgins y Shaun Kendrick salieron a recoger y repartir con el público tras la actuación.

Happy Birthday ATPA continuación, en el Centre Stage, aparecen The Drones en el escenario. Era la tercera vez que los disfrutaba en un año, y dieron la talla con creces, como siempre que he tenido el placer de verlos. Tal vez echando en falta un par de esos energéticos temas con los que cierran los bolos y con unas particulares ganas de que el bolo terminase... M e tocó al lado la fan australiana “number one” de la banda que se pasó todo el concierto vacilando a seguratas, gritándole a todos los integrantes de la banda en plan hooligan, liderando a las masas y, para culminar, lanzándome encima del jersey una pinta de cerveza entera...

Después de Drones, vamos a ver el único concierto de la jornada en el escenario Red’s, a ver a la nueva banda de Geoff Barrow, Beak>. Y la propuesta que nos presenta el amigo Barrow es más que interesante. Tejiendo bases 100% sonido Bristol y con el acompañamiento de dos buenos músicos, reconocí que el bajista que le acompaña es el de Fuzz against Junk, y un multiinstrumentalista, Matt Williams, del que no tengo referencias. La propuesta más bailonga del día de la que únicamente me cojea un poco la parte vocal de los temas (en su mayoría instrumentales).

Cabe decir que posteriormente lo intentamos con The for Carnation pero no eran horas para una propuesta tan lánguida de la que poco o nada conocíamos, así que optamos por tirar para el bungalow a ver un rato de ATP TV y prepararse mental y físicamente para una jornada de domingo dura, pero gloriosa.

VN:F [1.9.7_1111]
Rating: 0 (from 0 votes)