El domingo era la jornada maratoniana de festival, las actuaciones comenzaban a las 13:45 y se extendieron hasta las tantisimas de la madrugada fruto de un retraso del escenario grande. Y que bien empezó el domingo con James Blood Ulmer. El venerable abuelete nos ofreció una magnÃfica muestra de unos 45 minutos de su descarnado blues y de su peculiar forma de tocar la guitarra que consiguió conquistarnos a todos los (pocos) que asistimos al primer concierto de la ¿tarde?. Simpático guiño a Obama entre temas, algo forzado, pero que consiguió sacar una sonora ovación.
Tras el concierto de Ulmer nos dirigimos hacia el Red’s para ver la actuación de Joe Lally. Acompañado de bateria y guitarra (lástima, no eran los Zu cómo en aquella mÃtica noche en Sidecar) nos ofreció un concierto basado en su último disco y ofreciendo un tema nuevo. La verdad es que fue un concierto bastante sosete, la voz de Lally me dice poco o nada y sólo los desarrollos instrumentales marcados por bajo y baterÃa consiguieron llegarme en momentos puntuales.
Y tras Lally venÃan unos Farmer Markets que estuvieron casi una hora haciendo pruebas de sonido. Y la verdad es que valió la pena, vaya si valió la pena. Sonaron como los ángeles. Enorme la banda búlgara! Armados con baterÃa, bajo, guitarra, saxo y acordeón para ofrecernos una de las mejores actuaciones del festival. El público entregadÃsimo, especialmente cuando entre saxo y acordeón se marcaban esas alocadas melodÃas zÃngaras tan bailables. Una de las bandas más simpáticas que pisaron el festival, conexión absoluta con el público.
Terminan los farmers pero no acaba la fiesta. Nada más acabar al concierto aparecen sobre el escenario los bigotudos miembros de Monotonix. Los de Tel Aviv comenzaron a montar su baterÃa en medio de la pista de baile del Red’s y a mi se me empezaron a poner los pelos de punta. Más aún cuando aparecieron en escena preparados para tocar. El bateria con unos gallumbos rojos con WISCONSIN escrito en el trasero. El cantante marcando paquete, gallumbos naranjas y body rollo lenceria barata en la parte superior y el guitarra más normalito. Nada más sonar el primer acorde el cantante nos lanzó litros y litros de agua y nos volvimos todos locos. Ya al final de la primera canción era prácticamente imposible divisar a ninguno de los tres músicos (y eso que estaba metido en el ajo). El cantante recogió un cubo de basura enorme relleno de papeles de periódico y se lo puso al baterÃa encima como gorro dejándolo atrapado mientras algunos degenerados (entre ellos el que escribe) golpeabamos los platos a nudillazo limpio como enfermos mentales. Durante el segundo tema acabé emulando al bateria y me metieron dentro del cubo, que acabé lanzando sobre la baterÃa dándole un viaje importante al batera. A partir de ahà siguió la locura: el baterÃa viajando encima del bombo de la baterÃa por toda la discoteca. Moshes imposibles desde el techo del Red’s, calvos constantes del cantante, diversión en estado puro. En el último tema el cantante y el baterÃa, ni cortos ni perezosos pillaron la baterÃa y se fueron fuera de la sala (!!!!!!!) a acabar el concierto en la calle (cabe decir que la temperatura fuera rozaba los 0º, Minehead es un pueblo costero, es decir, humedad de la muerte y los tios iban en gallumbos). Total, el concierto acabó fuera (para el que conozca Butlins, en la pequeña plaza entre la zona de fumadores, el Pavilion y el Red’s), con el cantante levantado a unos 2,5 metros del suelo sobre el bombo de la baterÃa de pie, cantando una canción en hebreo y lanzándose al público (no sin antes solicitarnos muy amablemente que nos juntasemos todos un poquito para no matarse contra el cemento de Butlins). Al final uno de los organizadores del ATP tuvo que venir a detener la fiesta y las caras de los gerentes de Butlins era un poema. GRANDIOSO!!!!! Ni que decir que fue el momento del festival y posiblemente el show más divertido en el que he estado.
Después de Monotonix no cabÃa otra que irse a cenar para recuperar fuerzas y después de cabeza al concierto de Dälek. La verdad es que empezaron sonando como el culo (dirÃa que el concierto de Monotonix destrozó algo en el equipo de sonido del Red’s porque las siguientes actuaciones sonaron bastante mal, algo que no habÃa sucedido en todo el festival) pero a partir del tercer tema la cosa fue in crescendo, todo el concierto de menos a más hasta acabar en la cumbre. Qué maravillosa actuación, qué ganas les tenÃa y qué poco me defraudaron. Además los dos miembros de Dälek iban acompañados de unas bases de graves impresionantes (dos bajistas) y otro músico más detrás de un mac encargado de las bases mas industriales. El MC es una bestia parda, con su actitud, sus bufidos, parece un toro bravo dispuesto a pegarte una cornada con sus rimas. Qué agresividad, qué juego de luces que tan bien acompañaba a la música. No hace falta decir que también fue una de mis actuaciones favoritas.
Después vinieron los Black Heart Procession a ofrecernos su dark-indie, con bastantes temas de su primer LP (muy grande Square Heart), pero claro, despues de Farmers Market, Monotonix y la rabia de Dälek, el bajonazo fue impresionante y la verdad es que a partir de la mitad del concierto la cosa me empezó a aburrir un poco. El concierto fue bastante bueno, pero en mi cabeza no paraba de resonar la tralla que anteriormente tanto me habÃa hecho disfrutar. No puedo dar una opinión demasiado formada de los BHP, estoy convencido que para sus seguidores fue un auténtico conciertazo.
Igual de asustado que iba a TJ&J el sábado, me dirigà hacia el Centre para ver a The Damned, o lo que queda de ellos. Y, a diferencia del sábado, la cosa no fue tan mal. A pesar de que el cantante ahora parece una burda copia de Toni Rovira con bigote y que alargan los temas una barbaridad con retornos imposibles para que el cantante pueda gustarse, sonaron bastante bien y ya sólo poder escuchar Neat, neat, neat o Under the floor again en directo valió la pena.
Tras esto, escapadita al red’s para ver la actuación de Boss Hog. Llevan una propuesta movida, muy bailable. Cristina Martinez no para de moverse y acercarse al público (para nuestro deleite visual, por que la verdad es que se conserva muy bien). Concierto sin pretensiones pero de calidad, cosa que refrendaron en la última edición del Primavera Club.
Y a eso de la 1:30 de la madrugada llegaron los Double Negative, el remate del tomate. La banda norteamericana practica uno de los hardcore clásicos más burros que he visto en mi vida (y que también provocó el pogo más asesino que he visto nunca, salimos pitando de primera fila cagando leches a los 10 segundos de empezar el concierto). Tiempo de actuación: 25 minutos en los que sonaron no menos de 12 temas. El cantante estaba totalmente entregado y desbocado, sin parar de lanzarse contra el público como un loco. El broche de oro lo pusieron con un cover del Straight Edge de los Minor Threat que me puso los pezones como timbres.
La performance de los Double Negative hubiese sido un fantástico remate de festival pero decidimos ir a ver que se cuece en el cerebro de Tom Jenkinson AKA Squarepusher. Y como dirÃan los british: He’s totally sick!! La cosa comenzó con una buena dosis de oldskool muy 8bit donde fue entrando paulatinamente con su bajo cual abrelatas del tarro de las esencias. La magia llegó cuando se sumó a la fiesta el baterÃa, y el oldskool nintendero, el bajo acelerado y la baterÃa acabaron confluyendo en una música entre lo tribal, el jazz y el drum’n'bass más sucio. Para volverse loco. Buen final de fiesta que no dejaba de simbolizar lo que a nivel global representó el festival, que metió en la coctelera desde la música zÃngara, hasta el hardcore, pasando por el punk, el metal, el hip hop, la música electroacústica o el blues. Todo con unas condiciones ambientales excelentes y rodeado de gente, en su mayoria, entendida y respetuosa hacia la música (fue Joe Lally quien dijo que era una placer poder tocar en un festival donde se respira la música). Algo que por suerte en estas tierras se puede disfrutar en muchos de nuestros festivales ya sea a escala pequeña como el ATP (se me ocurren el Tanned o el Periferias) o a gran escala como en el PS.
Mi top 5 del festival (muy dificil elección):
ZU
MONOTONIX
MASTODON
DOUBLE NEGATIVE
DÄLEK
(asà que de paso chapeau a la organización del Tanned Tin, que tuvo a dos de estas bandas en la edición del año 2008).
Cabe destacar también que la programación de peliculas y series de TV que Melvins y Patton hicieron para el canal ATP TV (que se sintoniza desde las habitaciones del bungalow) fue magnÃfica: Series mÃticas como Jetsons, Star Trek, Simpsons y grandes pelÃculas de la historia del cine como A men with a Movie Camera de Vertov, Der Golem, Cape Fear (la, original, de Mitchum), la noche del cazador, Pickpocket, Solaris, etc.
Un festival redondo que me hace soñar con viajar este mayo al ATP vs Fans para poder disfrutar de un Butlins soleado de una puñetera vez.





Hola, qué tal,
Qué vergüenza lo del cubo de basura, mae mÃa, menudo antro.
Eso no pasa en sitios decentes, en un concierto de Wet Wet Wet seguro que hasta te pagan el tinte de la chaqueta si se te ensucia durante alguna canción.
Un saludo.
PD. Haz un puto favicon.
Merescut homenatge al gran Toni Rovira. Ja era hora.
Ja n’havia dut de bigoti, ja. Bigutillu hitlerià , n’hi deiem. Jo sempre he sigut més de gat astorat. Ja em coneixeu.
Nuria.
[...] ATP Festival 10 Years Crónica del sábadoATP Festival 10 Years Crónica del viernesATP Festival – NBC Curated By Melvins and Mike Patton (Dia 3) [...]